El riego por goteo el gran invento del siglo

Los agricultores se enfrentan en épocas de verano o sequía con uno de sus problemas principales. Por ello, la mejor solución que se les plantea para poder seguir con la cosecha, es el empleo del riego por goteo.

Este sistema se caracteriza por administrar el agua de forma lenta y continua, además de focalizar el área en la que se aplica. De este modo, se reducen los gastos de agua de forma considerable. Para poder desarrollar este método se precisa emplear los goteros, que sirven para desaguar y que suelen ir insertados en una tubería de polietileno que cubre toda la superficie del cultivo. Este tipo de instalaciones, por lo general, son de carácter fijo y están automatizadas. Lo que permite ahorrar tiempo y trabajo. Esta tarea se puede aplicar no sólo en grandes zonas de cultivo, sino también al tratarse de un cómodo sistema se puede instalar en jardines y huertos de menor tamaño.

El riego por goteo el gran invento de Simja Blass

Este cómodo sistema del modo que lo conocemos en la actualidad, se comenzó a desarrollar en Israel, por el  ingeniero Simja Blass. Curiosamente este país es el que posee mayor desarrollo tecnológico en este tipo de procedimientos ya que su situación geográfica soporta condiciones meteorológicas muy adversas que poco o nada favorece el cultivo.

Este tipo de sistema, además, ha sido empleado desde la época arcaica con el uso de vasijas de barro que enterraban para humedecer el suelo. Pero, no ha sido hasta hace pocos años, cuando se ha conseguido perfeccionar, gracias a la inversión económica que ha realizado Oriente Medio para paliar sus problemas en la agricultura.

Ventajas del sistema gota a gota

Anteriormente, hablábamos que el riego por goteo reduce el desperdicio de agua, un ahorro que se  estima entre el cuarenta y el setenta por ciento, respecto a otros sistemas anteriores. Este revolucionario método permite llegar a zonas inaccesibles del terreno, lo cual aumenta la producción. Además, también requiere bajos consumos de energía en el sistema de bombeo ya que sólo se activa cuando en los momentos que está programado. La automatización que dota al sistema de la capacidad de ser programado, permite un mayor control del cultivo cuidando su crecimiento. La exactitud que posee el sistema gota a gota a la hora de distribuir el agua, permite aplicar el agua directamente en la raíz y conseguir con ello un mayor crecimiento de la planta en menor tiempo. El almacenamiento de aguas en cisternas posibilita tratar con fertilizantes, insecticidas, nitratos, fungicidas y herbicidas los cultivos de forma más óptima y precisa.

Siguiendo con las ventajas de este sistema revolucionario para la agricultura, podríamos citar que se evita la percolación, la evaporación y el escurrimiento del terreno lo que facilita el trabajo. Al no humedecer grandes zonas de cultivo, se evita el crecimiento de maleza y la proliferación de plagas y hongos en las hojas.  Un problema que ha acuciado muchos agricultores, que en ocasiones han visto perder su cosecha.

Hay que extremar el cuidado a la hora de colocar e implantar el riego. Sobre todo hay que evitar no acercarlo mucho al tronco y para que la planta no genere enfermedades. Además, este procedimiento permite ser instalado en cualquier terreno, ya que no precisa condiciones especiales, y que la mayoría de los elementos que se emplean para su funcionamiento son de material moldeable y se adaptan sobre el espacio. La última y no menos importante, no hay que olvidar que al circular el agua por canales regulados, cañerías, la tierra no sufre erosiones, lo que ahorra también tiempo de trabajo.

Tipos de riego por goteo

Existen dos clases o subtipos de riego por goteo. El primero de ellos se trata del superficial que aplica el agua directamente, como su nombre indica, sobre la superficie del terreno en forma de gotas o también pudiendo realizarla a chorro fino. A su vez puede ser, en franja o integral atendiendo a su forma de instalarse, aunque la forma que más optimiza el resultado es la integral.

Por su parte el segundo tipo, es el riego por goteo subterráneo. Se trata de aplicar el agua bajo tierra con caudales. Para ello se dispone el sistema a la profundidad variable, según el tipo de planta que vaya a ser regada. Se empleará uno u otro, en función de las plantas que se vayan a cultivar, ya que cada plantío tiene condiciones de riego específicas.

Componentes del sistema

El programador será el encargado de activar el sistema las veces que se desee. Las electroválvulas abren y cierran el agua según le ordena el programador. Lo común, es poner una fase para el goteo que riegue toda la superficie por igual, pero también es posible suministrar varios plantíos con el mismo sistema de goteo. Las arquetas es el recipiente que contiene a las electroválvulas. El regulador de presión por su parte, sirve para dosificar la fuerza del agua. Los filtros evitan las obstrucciones de los goteros y  las tuberías son las encargadas de transportar el agua. Finalmente, los goteros  es por dónde se dispensa el agua. El riego por goteo se emplea exclusivamente el agua potable ya que la normativa vigente no aconseja pulverizar el agua no potable.

Fuente: El Dia.es